“Ni quito, ni pongo amo; sólo ayudo a mi señor”

du guesclin

BELTRAND DU GUESCLIN (Dinan (Bretaña), Francia, 1314 – Chateauneuf Randon(Auvernia), 1380)

Como muchos militares de su tiempo (siglo XIV), el bretón Du Guesclin fue un aventurero, que vivía de las rapiñas que realizaba y un buscador de fortunas y que logró muchas posesiones en Castilla, Bretaña y Francia. Sin embargo, al final de su vida fue repudiado por sus paisanos bretones, que le trataron como traidor al defender los intereses de Francia en contra de los de Bretaña.

Este militar ha pasado a la Historia Militar de la Humanidad por la de guerra de guerrillas que utilizó contra los ingleses en la Guerra de los Cien Años, que se basaba en la estrategia de la tierra arrasada. Esta táctica consistía en que los Ejércitos de Du Guesclin arrasaban en su huida los campos con el fin de evitar que los enemigos tuvieran bases de abastecimiento, lo que les iba debilitando por hambre. Después, aprovechaba para atacarles con pequeñas operaciones de hostigamiento, realizadas por pequeñas unidades de gran movilidad. Su arma preferida fue la gran hacha, ya que no era muy diestro en el manejo de la espada, pese a que en sus innumerables representaciones aparezca portándola.

También ha dejado su impronta en el campo de las grandes citas. Se le atribuye la frase “ni quito, ni pongo amo; sólo ayudo a mi señor” cuando en la lucha cuerpo a cuerpo entre el rey de Castilla, Pedro I el Cruel, y su hermano, Enrique de Trastámara, Du Guesclin facilitó al segundo un puñal con el que acabó con la vida del monarca castellano

FICHA TÉCNICA

NOMBRE Beltrand Du Guesclin
CARGO Militar francés
VIVIÓ ENTRE 1314 y 1380
LE DEBE SU FAMA A… Las victorias en la Guerra de los Cien Años y haber contribuido a la entronización de los Tratámara en Castilla.
DEFINICIÓN COMO GENERAL Aventurero
BATALLAS MÁS FAMOSAS · Emboscada de Rennes (1357)·Cocherel (1364)· Auray (1364)· Nájera (1367)· Montiel (1369)

MERCENARIO DE ÉXITO EN BRETAÑA

Proveniente de una familia humilde, Du Guesclin ganó una gran fortuna y muchas propiedades al prestar sus servicios de mercenario a reyes y aristócratas de la época. Sus dotes de general al mando de sus bretones le facilitaron la labor. Comenzó a hacerse un nombre al servicio del bretón Carlos de Blois en su lucha por mantener la independencia de su ducado ante la invasión de los ingleses. Su primer éxito de importancia fue la emboscada de Rennes (1357), que obligó al duque de Lancaster a levantar el asedio de esta ciudad en el transcurso de la guerra de los Cien Años. Por este éxito y otros logrados en este último conflicto, Carlos de Blois le concedió el Señorío de La Roche-Derriere.

Con la firma de la paz entre los candidatos a la sucesión de Bretaña, Du Guesclin quedó como rehén de Monfort (el otro candidato al ducado bretón), que se negó a liberarlo al finalizar el plazo fijado. Pero el capitán huyó y se puso al servicio al delfín Carlos, futuro Carlos V.

HÉROE DE LA GUERRA DE LOS CIEN AÑOS

Cuando estaba al servicio de Carlos de Blois había liberado varias plazas de Normandía del dominio inglés a favor del delfín Carlos. Sin embargo, estas plazas fueron ocupadas por el rey navarro Carlos el Malo, por lo que el rey Carlos V de Francia le otorgó el cargo de general y le envió a la misión de poner de nuevo estas plazas bajo su soberanía. Du Guesclín logró vencer a los navarros en Cocherel (1364), hecho de armas por lo que recibió el título de mariscal de Normandía. Sin embargo, fue derrotado poco después en Auray (1364) por los ingleses y le hicieron prisionero. Du Guesclin tuvo que pagar un rescate para ser liberado, algo que se vio obligado a hacer en más ocasiones a lo largo de su vida.

INTENVENCIÓN EN LA GUERRA CIVIL CASTELLANA

Pese a la derrota, el rey le encargó dos misiones más: liberar a Francia del yugo de los mercenarios de la Grandes Compañías (que en ese momento estaban acampados en Chalons) y apoyar a Enrique de Trastámara en la Guerra Civil por el trono de Castilla contra el legítimo rey Pedro I, apoyado por el príncipe de Gales, el famoso Príncipe Negro.

Du Guesclin acabó con el problema de los mercenarios al convencerlos para que el acompañaran a la guerra castellana a cambio de 200.000 florines de oro. Las Grandes Compañías hicieron un gran negocio con esta guerra en la que nunca llegaron a combatir: mientras estuvieron en territorio castellano realizaron operaciones de rapiña que les reportaron sustanciosos botines y después fueron licenciados por Enrique de Trastámara tras pagarles grandes sumas de dinero.

Privado del apoyo de estas tropas, Du Guesclin no pudo evitar la derrota en la batalla de Nájera frente a las fuerzas coaligadas del príncipe Negro y de Pedro I (1367). Sin embargo, la cruel represión ejercida por el monarca castellano contra esta población horrorizó al heredero de la corona inglesa, lo que unido a que el rey no hizo efectivo todo el pago acordado por sus servicios le llevó a retirar su apoyo al monarca castellano y regresar a Francia.

Entonces, sin el apoyo inglés, Pedro I cayó derrotado en la batalla de Montiel (1369) y fue sitiado en su castillo. Después, encontró la muerte víctima de una artimaña de Du Guesclin, que lo atrajo a su tienda fingiendo que favorecería su fuga. Allí se encontró con su hermano bastardo Enrique de Trastámara y comenzaron una lucha cuerpo a cuerpo. Dice la tradición que el general francés facilitó un puñal a Enrique cuando el rey le tenía reducido contra el suelo, y justificó su felonía al pronunciar la cita antes referida. El Trastámara fue entronizado con el nombre de Enrique II y Du Guesclin recibió en pago de su ayuda el ducado de Molina y diversas ciudades como Soria y Atienza.

ACUSADO DE TRAIDOR

Tras su regreso a Francia, Carlos V le dio el título de condestable y le envió de nuevo a Bretaña para combatir a los ingleses. Sus victoriosas campañas trajeron aparejado consigo la incorporación de Bretaña a la corona francesa. Este hecho fue considerado por los bretones como una traición, y abandonado por los suyos, Du Guesclin fue conminado a abandonar su tierra. En su marcha, se paró en el sitio del castillo de Randon, donde enfermó de una disentería y falleció (1380).

du guesclin 2

Anuncios

Un comentario en ““Ni quito, ni pongo amo; sólo ayudo a mi señor”

  1. Pingback: Los militares más importantes del Medievo | Hablo por no callar

Di lo que piensas

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s