Demostrada la necesidad del 33% para las personas con una Enfermedad Neurodegenerativa (VII)

En la actualidad no existen criterios para valorar convenientemente las deficiencias y limitaciones que tienen las personas que sufren END en sus AVD. Sus limitaciones se valoran en las 15 categorías del actual baremo, pero no se cruzan con las otras que tienen, porque una ataxia provocada por la alteración de la marcha dificulta el equilibrio (que ya de por sí tienen afectado).

En definitiva: Se valoran las limitaciones de manera particular, sumando cada una de ellas con los porcentajes establecidos en una tabla de baremos; pero no valoran esa limitación en su conjunto, que de por sí es más limitante que lo que pueden sumar todas las limitaciones de manera individual.

Con las pruebas aportadas en las siete entradas publicadas a lo largo de las últimas dos semanas, creo que queda demostrado que las END necesitan una valoración mínima del 33%. Casi todas estas enfermedades se manifiestan en brotes que no se pueden prever, pero con un Certificado de Discapacidad igual o superior al 33% estos afectados pueden acceder a los servicios de rehabilitación de las distintas asociaciones y organizaciones sociales en concierto con la Administración, además de permitir adquirir una formación con vistas a lograr un trabajo que se adapte a sus posibilidades.

Fatiga

Se añade que la fatiga general y debilitante (otra de los principales signos de este tipo de enfermedades) -que por otro lado no se puede prever- puede resultar excesiva con respecto a la actividad que realizan.

La fatiga, uno de los caballos de batalla de las END. Bajado de: http://www.tecnicalexander.com

La fatiga, uno de los caballos de batalla de las END. Bajado de: http://www.tecnicalexander.com

“El baremo no es sensible a esto. Este solo es un ejemplo de tantos y tantos que existen, no es que sea yo alguien especial. En este sentido, el reconocimiento de la discapacidad se suele producir demasiado tarde, cuando la persona ha alcanzado ya un grave nivel de deterioro físico, cuando la realidad es que el acceso a servicios y recursos especializados son básicos para prevenir o paliar los efectos de la enfermedad y para atender a las personas y a sus familias” (Reflexiones vertidas por Kike Munar ante la Comisión del Congreso de Políticas Integrales de la Discapacidad, el pasado 23 de junio de 2013). .

Dererioro físico y cognitivo

Por último, las graves consecuencias del deterioro físico y cognitivo que estas enfermedades comportan suponen una situación de incertidumbre y desprotección para las personas adultas en edad laboral que las padecen. “Así, pueden surgir problemas en relación con la posibilidad de acceso a un puesto de trabajo o continuación en el suyo, con sus posibilidades y perspectivas de desarrollo profesional, con las posibilidades de conciliación entre el trabajo que actualmente desarrolle y el curso de la enfermedad o con las necesidades de conciliación laboral de sus familiares o personas cuidadoras. En este sentido, el hecho de no considerar las necesidades de estas personas en el sistema de valoración o de reconocer un cierto nivel de protección por el hecho del diagnóstico comporta nuevamente situaciones de desamparo y desprotección para este colectivo” (Reflexiones insertadas en el Diario de sesiones del Congreso de los Diputados: Comisión para las Políticas Integrales de la Discapacidad del pasado 23 de junio de 2015).

Pincha en los enlaces siguientes para conocer toda la historia relacionada con la reivindicación del 33% de grado de discapacidad para las personas con una Enfermedad NeuroDegenerativa:

¿Por qué se pide un 33% para los afectados por una Enfermedad NeuroDegenerativa?

Historia de una reivindicación

Comparecencia en el Congreso de los Diputados (junio 2015)

Dificultades de un enfermo NeuroDegenerativo en las Actividades de la Vida Diaria 

Borrador del nuevo baremo de evaluación para adaptarse a la CIF.

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