3,6 millones de mayores – 3,4 millones de dependientes – 1,8 millones de discapacitados

Existe una estrecha relación en ese trinomio: Situaciones de dependencia, discapacidad y edad. Sin embargo, no todos los mayores se ven afectados por las dos primeras situaciones. En muchas ocasiones, el avance de la edad no lleva aparejada una situación de discapacidad; ni esa discapacidad deriva en una situación de dependencia. A veces, la persona mayor puede desarrollar las actividades de la vida diaria con éxito, aunque sufra una merma en su ejecución. Por lo tanto, su discapacidad no lleva aparejada una situación de dependencia.

Pero no podemos pasar por alto que cuando llegamos a edades más avanzadas perdemos parte de nuestra autonomía física y posiblemente psíquica. Y para atender esta problemática existen los recursos de atención geriátrica cada vez más modernos y avanzados.

Cuidadora formal ayuda a sentarse a una usuaria. Bajado de www.cuidadorespersonasdependientes.com

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Registros de datos poco eficaces

En cuanto al formato en que se presentan los datos, es preciso distinguir entre los de origen estadístico y los registros usualmente administrativos. El tratamiento de la discapacidad desde la Administración Pública y los diferentes Sistemas de Apoyo específicamente diseñados para esta población determina la creación de múltiples registros de datos.

Sin embargo, el acceso a este tipo de registros no siempre resulta sencillo. Muchas de las fuentes disponibles contienen información básicamente del ámbito médico que no sirven para dar respuesta a cuestiones sobre necesidades de apoyo o situaciones de discriminación, inclusión, empoderamiento, participación social, autonomía personal, etc.

Por esta razón, hemos acudido a las distintas encuestas realizadas tanto por el IMSERSO (Instituto de Mayores y Servicios Sociales) y el INE (Instituto Nacional de Estadística). Los datos provisionales este último muestran que en España vivían a fecha del 1 de julio  de 2014 (las últimas estadísticas con las que cuenta) un total de 8.509.524 personas mayores de 65 años (el 18,19% del total), de las cuales 3.659.907 eran hombres y 4.849.618, mujeres. Serían, para entendernos, la población de personas mayores, tanto las que sufren situaciones de dependencia como las que no.

Personas mayores paseando (www.pixabay.com).

Personas mayores paseando Bajado de: http://www.pixabay.com.

El 40% de nuestros mayores necesitan asistencia

Si extrapolamos estas cifras con las del Observatorio de Personas Mayores del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO), que indica que cerca del 40% de las personas mayores de 65 no puede o necesita ayuda para realizar una o varias actividades básicas de la vida diaria (ABVD), nos encontramos con que 3.403.809 personas con más de 65 años no pueden realizar alguna de las ABVD y necesitan de apoyos y ayudas. Serían lo que definimos como personas en situación de dependencia de cualquier tipo.

Este instituto nos ofrece la cifra de personas con un grado de discapacidad reconocido. Entre la población de personas mayores de 65 años en España había a fecha de 31 de diciembre de 2013 un total de 1.089.038 personas mayores de 65 años tenían reconocido un certificado de discapacidad igual o superior al 33%. Si cruzamos los dos últimos datos, pero haciendo la salvedad de que existe la diferencia de seis meses entre ambas estadísticas, nos encontramos que aproximadamente el 32% de la población mayor de 65 años con al menos una dificultad en sus ABVD tiene un grado de discapacidad reconocido de al menos el 33%.

La profesora de Psicología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y experta en deterioro cognitivo en centros residenciales, María del Carmen Díaz Mardomingo, apunta que una persona puede llegar a esta situación por múltiples causas, que las ha clasificado en tres grandes áreas: físicas, psicológicas y ambientales.

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