El trigo: posible causa de las cicatrices desmielinizantes que provocan la EM

Espiga de trigoEl trigo es el cereal más cultivado en el mundo. Muchas generaciones de seres humanos a lo largo de la Historia han tenido como base  este cereal de la familia de las gramíneas y que tiene un ciclo de vida anual. Sin duda, es uno de los tres granos más consumidos en el mundo junto con el arroz y el maíz.

Consideramos al trigo como un producto aliado que alimentó en nuestro país a muchas generaciones. Un cereal “amigo” que, sin embargo, parece volverse en nuestra contra. Primero como principal portador de gluten, un conjunto de pequeñas proteínas que componen el 60% de un grano de trigo. Pues bien, ya sabemos que este “cemento” de los nutrientes produce reacciones alérgicas a un número de personas cada vez más numeroso: los celíacos.

Con las conclusiones de un estudio alemán, este cereal ya se ha ganado otro poderoso “enemigo”: los afectados por enfermedades autoinmunes, entre las que se encuentra la Esclerosis Múltiple. Así lo desvela un estudio de la Universidad Johannes Gutenberg en Maguncia (Alemania), que sugiere que dos elementos integrados en el trigo es el responsable de la inflamación en numerosas enfermedades autoinmunes, caso de la Esclerosis Múltiple, el asma, el lupus, enfermedades inflamatorias intestinales (como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn), la artritis reumatoide o la esteatosis hepática no alcohólica, conocida esta última como hígado graso.

En concreto, son dos proteínas de este cereal (de la amilasa y la tripsina, que los científicos denominan con las siglas ATI) y que junta componen una familia de proteínas. Estos ATI pueden desencadenar una reacción inmune con consecuencias graves, tal y como sucede con otra proteína del trigo, el gluten, en los celíacos. De hecho, numerosas investigaciones han sugerido que estos ATI podrían encontrarse detrás de la sensibilidad al gluten no celiaca, enfermedad asociada con los síntomas, tanto gastrointestinales como extradigestivos, típicos de la celiaquía y que padece hasta un 5-10% de la población.

El director de este estudio, el profesor Detlef Schuppan, mostró su confianza en que su trabajo “derive en una recomendación que aconseje una dieta libre de ATI para ayudar a tratar una variedad de trastornos inmunes potencialmente graves”, dijo.

El director del estudio sobre la incidencia del trigo de varias enfermedades autoinmunes, el profesor Detlef Schuppan. Bajado de: Universidad Johannes Guetemberg.

El director del estudio sobre la incidencia del trigo de varias enfermedades autoinmunes, el profesor Detlef Schuppan. Bajado de: Universidad Johannes Gutenberg.

Trigo pro-inflamatorio

Ahora, los afectados por todas estas enfermedades autoinmunes nos preguntamos: ¿Por qué no se ha llegado a esta conclusión mucho antes? La razón es que la mayoría de estudios se han centrado en el gluten y su impacto sobre la salud digestiva. Sin embargo, cada vez hay más trabajos sobre los ATI pese a que constituyen tan solo el 4% del total de las proteínas que se encuentran en este cereal. No en vano, las evidencias alcanzadas hasta el momento, ahora confirmadas, sugerían que el consumo de ATI puede provocar el desarrollo de inflamación en tejidos distintos del intestino, caso de los ganglios linfáticos, los riñones, el bazo e, incluso, el cerebro.

Pero si nos centramos en el desarrollo de las enfermedades autoinmunes, el síntoma más visible en la inflamación descrita es el empeoramiento de las patologías que sufren.” Nuestros resultados demuestran que los ATI presentes en el trigo, que también están contaminando los alimentos comercializados con gluten, activan algunos tipos de células inmunes específicas tanto en el intestino como en otros tejidos, empeorando así, cuando menos de forma potencial, los síntomas asociados a las enfermedades inflamatorias pre-existentes”, indica Schuppan.

Sensibilidad al gluten que no es celíaca

La sensibilidad al gluten no celiaca fue descrita por primera vez en los años ochenta del pasado siglo, y aunque haya pasado mucho tiempo desde entonces, aún se desconocen muchas cosas sobre esta enfermedad. De hecho, su diagnóstico se establece por un mero descarte cuando los pacientes no padecen ni celiaquía ni alergia al trigo aunque manifiesten los síntomas típicos de la intolerancia a esta proteína.

El diagnóstico de esta enfermedad suele asociarse con síntomas gastrointestinales (diarrea, dolor e hinchazón abdominal, entre otros) y con no digestivos (jaquecas, fatiga, eczema y dolores articulares, que sí son manifestaciones típicas de la enfermedad celiaca). El tratamiento que se da en estos casos es seguir una dieta libre de gluten, lo que mejora la sintomatología, pero no resulta que sea el origen de esta dolencia.

Entonces, si el gluten no es el desencadenante de esta enfermedad, ¿por qué se llama ‘sensibilidad al gluten’? Pues por la razón que sea, parece incorrecto. De hecho, los investigadores del estudio abogan por cambiar el nombre a la patología. Como concluye su director “esperamos que nuestro trabajo también ayudará a redefinir la sensibilidad al gluten no celiaca con un término más apropiado. Y es que dado que ‘sensibilidad al gluten’ implica que el gluten sea el único responsable de la inflamación, debe considerarse un nuevo nombre para esta enfermedad”.

Este estudio fue presentado en el Congreso Europeo de Gastroenterología 2016 que se está celebrando en Viena (Austria).

Artículo original: El trigo empeora los síntomas de la esclerosis múltiple y otras enfermedades autoinmunes.

Los ATI presentes en el trigo pueden provocar efectos muy nocivos. Bajado de: ABC.

Los ATI presentes en el trigo pueden provocar efectos muy nocivos. Bajado de: ABC.

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