Tabaco, inactividad física, mala nutrición y alcohol: el cuarteto de mayor riesgo de la EM

El portal de enfermos crónicos In-pacient ha publicado las conclusiones extraídas de un total de 56 estudios sobre los mayores factores de riesgo para la Esclerosis Múltiple. Y cruzando los datos de todos estos trabajos, este portal sanitario ha deducido que los cuatro mayores factores de riesgo tienen que ver directamente con el estilo de vida de cada afectado, lo que posiblemente haga más difícil su tratamiento en muchos de los pacientes.

Los cuatro factores de riesgo más incapacitantes para un afectado de Esclerosis Múltiple son: tabaco, alcohol, dieta deficiente y la inactividad física. Cada estudio realizado pone más énfasis en uno determinado, pero lo que sí que concluyen un total de 56 estudios realizados a lo largo y ancho de nuestro planeta es que éstos son los factores de riesgo más peligrosos para un enfermo de EM. Sin embargo, aún falta un trabajo que analice la confluencia de varios de estos factores en un mismo individuo.

Los factores de riesgo no suelen darse individualmente, sino que coinciden varios factores en un mismo individuo. Un total de 50 de los 56 estudios examinados indicaron que la confluencia de inactividad física y una dieta pobre son los factores de riesgo más predominantes en los afectados de EM (In-pacient lo cifra en el 45%). La presencia de factores de riesgo de coincidiendo fue más común en hombres y aquellos con niveles de educación más bajos y también fue prevalente en aquellos con menor nivel socioeconómico y edad más temprana.

Además, este tipo de afectados no suelen informar de que tienen estos factores de riesgo a los especialistas que los tratan (en concreto cuatro de cada cinco afectados no dice cuenta que tiene poca actividad física y/o que su dieta no es todo lo equilibrada que debiera). Esta razón dificulta un diagnóstico y un tratamiento más adecuado que ponga freno al deterioro de los elementos discapacitantes de cada afectado.

Ya sabemos que la Esclerosis Múltiple es una enfermedad crónica y autoinmune del sistema nervioso central. Entre los síntomas más comunes se incluyen la dificultad y pérdida de la movilidad de los miembros inferiores, disfunción, fatiga, ataxia (dificultad de coordinación de los movimientos) y depresión. Incluso hay afectaciones laterales como la hipertensión, hiperlipidemia y enfermedades pulmonares crónicas, lo que en muchos casos origina que los diagnósticos de EM se retrasen, al coincidir muchos de sus síntomas con otras afectaciones

Los cuatro jinetes de la Apocalipsis

Los estudios han determinado que los cuatro factores de riesgo que más incapacitan a las personas con EM son: el tabaco, la inactividad física, la dieta inadecuada y el exceso de ingesta de alcohol.

Tabaco

Uno de los trabajos examinados trata sobre las tasas de tabaquismo en 350 individuos con EM e informó un consumo de tabaco en el 15,2%. Los participantes que eran fumadores actuales informaron fumar más pesado (20-30 cigarrillos diarios) y fumar por 10 años o más (ver El tabaco aumenta el riesgo de que la Esclerosis Múltiple progrese a Secundaria Progresiva).

Tabaquismo

Esta revisión determina que existe suficiente evidencia para afirmar que el tabaquismo incrementa el riesgo de empeorar los signos de la Esclerosis Múltiple.

Actividad física

Un reciente examen de las tasas de actividad física en las personas con EM informó que el 58% de las personas con EM participaban en niveles insuficientes de ejercicio físico (ver La obesidad durante los años jóvenes aumenta en un 40% el riesgo de padecer EM).

Sedentarismo

La falta de enercicio físico nos pasa factura; nos produce pérdida de la movilidad y sobrepeso.

Nutrición deficiente

Un análisis transversal de las personas con EM reportó que menos de la mitad de los participantes (47,5%) participaban en comportamientos nutricionales saludables. Los participantes consumían menos de los niveles recomendados de carbohidratos, fibra, vitamina E, calcio y Zinc, pero mayores cantidades de grasas saturadas, proteínas, vitaminas A y C, ácido fólico y hierro. Sin embargo, los autores no realizaron análisis alimenticios (ver Descubierta la relación entre la alimentación y la aparición de las Enfermedades NeuroDegenerativas).

Dieta deficiente

La dieta es muy importante en la prevención y tratamiento de la Esclerosis Múltiple.

Consumo de alcohol

Diversos estudios transversales han informado que entre el 13% y el 40% de las personas con EM se clasificaron como positivas para el posible abuso o dependencia del alcohol.

Consumo de alcohol

Lo mejor para un afectado de EM es no beber alcohol, ya que es una sustancia oxidante y que elimina neuronas.

In-pacient admite que todavía no se han extraído todas las conclusiones de las investigaciones que evalúan la incidencia de varios factores de riesgo en una misma persona, ya que, hasta la fecha, tan solo se ha evaluado la influencia de cada factor de riesgo de manera individualizada. De esta manera, se hace necesaria una evaluación integral de la incidencia de varios factores de riesgo en el agravamiento de la discapacidad de los afectados de EM.

Balto JM, Ensari I, Hubbard EA, et al. Individual and Co-occurring SNAP Risk Factors. International Journal of MS Care: November/December 2016, Vol. 18, No. 6, pp. 298-304.

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