#alimentaciónEM (1). “Es vital el diseño de una dieta para evitar la desnutrición que aflore los síntomas de la EM”

Oscar Fernández

Óscar Fernández, presidente de la SEN, es también jefe de los equipos de investigación contra la EM del Hospital Carlos haya de Málaga. Bajado de: http://www.laopiniondemalaga.es/malaga/2014/10/18/carlos-haya-participa-ensayo-celulas/715589.html.

Somos lo que comemos”. Esta frase, atribuida al filósofo y antropólogo alemán Ludwig Feuerbach define exactamente lo que Óscar Fernández, director de la Sociedad Española de Neurología (SEN), que defiende que el aumento del nivel de vida de las sociedades desarrolladas ha provocado un cambio del estilo de vida tradicional, repercutiendo en varias facetas de nuestras vidas.

Una de esas facetas ha sido la dieta, que para Fernández ha cambiado y “es perceptible para cualquiera”. Y lo más destacado de estos cambios ha sido la modificación de la flora intestinal, lo que para el autor se traduce en alteraciones inmunológicas. En este aspecto, el intestino (lugar que alberga esta flora) es, para el autor, “uno de los lugares donde se produce la presentación antigénica de las proteínas al sistema inmune”.

Es aquí donde la dieta influye de manera decisiva en esta alteración, aunque no es la única. “La dieta es un factor muy importante (sobre el) que se está debatiendo como factor contribuyente al proceso autoinmune que caracteriza a la Esclerosis Múltiple”, indica el presidente de la SEN.

Esclerosis Múltiple y nutrición

Lo cierto es que en los últimos años ha aumentado el número de ensayos clínicos tendentes a trabajar los hábitos alimenticios de las personas afectadas de Esclerosis Múltiple (a este respecto, os recomiendo que leáis el artículo Descubierta la relación entre la alimentación y la aparición de las Enfermedades NeuroDegenerativas en el enlace https://profesionaljdeabajo.wordpress.com/2016/05/10/alimentacion_neurodegenerativa/).

Teniendo en cuenta todo esto, aunque todavía no tengamos conclusiones que nos permitan elaborar una teoría sobre la alimentación para la EM, sí que disponemos de algunos datos.

Xavier Olascoaga

Xavier Olascoaga trabaja en la Unidad de Esclerosis Múltiple del Hospital Donostia de San Sebastián (Gipuzkoa). Bajado de: https://etselquemenges.cat/convidat/dr-javier-olascoaga-coordinador-unitat-desclerosi-multiple-de-lhospital-universitari-donostia-institut-biodonostia.

Según apunta el experto en la investigación para frenar la enfermedad, el doctor Xavier Olascoaga, coordinador de la Unidad de Esclerosis Múltiple del Hospital Universitario de Donostia, existen algunos trabajaos que han mostrado una alta incidencia de obesidad y sobrepeso en personas pertenecientes al colectivo de afectados de EM, sin que existan diferencias ostensibles en su género (indistintamente en hombres y mujeres). Si sufres de este tipo de alteración, te recomiendo que te leas Recomendaciones para controlar el sobrepeso con Esclerosis Múltiple y prevenir así problemas mayores en el enlace https://profesionaljdeabajo.wordpress.com/2017/04/07/sobrepeso_em/.

Sin embargo, otros aluden a una pérdida de peso frecuente en este tipo de pacientes, aunque el autor admite que no se ha determinado su incidencia. Como vemos, la enfermedad influye de manera determinante en un cambio de metabolismo, provocando pérdidas ostensibles de peso o aumento del mismo.

Y la razón que se esconde detrás de estas variaciones de volumen está, para Olascoaga, en la desnutrición: “Naturalmente, la proporción de pacientes con desnutrición y pérdida de peso se incrementa con la discapacidad”.

Por esa razón, resulta fundamental que los especialistas diseñen una dieta en función de las necesidades individuales de cada persona afectada. Porque sus consecuencias de una mala nutrición son catastróficas: “La desnutrición debida a una alimentación inadecuada origina un trastorno del sistema inmune que afecta a la función mental y a la fuerza de los músculos respiratorios, contribuyendo a la pérdida de masa muscular ya la fatiga”, señala Olascoaga.

Los temblores, problemas de visión varios, depresiones y úlceras por presión se unen a los dos síntomas anteriores en referencia a los problemas que genera la desnutrición de las personas afectadas de la Enfermedad de las Mil Caras.

Alimentos con nutrientes positivos para la EM

Polifenoles

Alimentos que contienen polifenoles, moléculas bioactivas con demostradas cualidades positivas para detener a las células que provocan la inflamación de los axones. Bajado de: http://www.cosmetologas.com/noticias/val/1364/propiedades-antioxidantes-de-los-polifenoles.html.

En los últimos tiempos estamos asistiendo a los mayores avances en el campo de la investigación de la nutrición en el campo de las enfermedades neurodegenerativas. Lejos quedan ya (aunque continúan estando totalmente vigentes) los trabajos del neurólogo estadounidense Roy Swank (que señaló la correlación entre el consumo elevado de pescado y la menor incidencia de la EM).

Estudios posteriores determinaron que ciertos alimentos como la leche entera, mantequilla, queso, carnes grasas o embutidos podían ser nocivos para nuestro colectivo de afectados. Incluso en los años 70 del pasado siglo se llegó a desaconsejar el consumo de proteínas de vaca ya que se entendía que interfería con al mielina, aunque estas tesis no es compartida por muchos expertos en la lucha contra la enfermedad.

Lo que se mueve actualmente en la investigación de la nutrición relacionada con la Esclerosis Múltiple es el estudio de la influencia de las moléculas de la dieta sobre la actividad de las células. Fruto de estos trabajos ha sido el descubrimiento de las moléculas bioactivas, específicas de la dieta. Éstas disminuyen la presencia de las moléculas que provocan inflamaciones en el Sistema Nervioso Central.

También se han descubierto varios compuestos naturales que contrarrestan la oxidación de las células y reduce el impacto de las moléculas inflamatorias. Estos compuestos son:

  • Ponifenoles y carotenoides (que se encuentran en las verduras, frutas, especias, plantas medicinales, vino y otras).
  • Ácidos grasos poliinsaturados: los Omega 3 (frecuentes en lino, cáñamo, nueves, almendras, soja, lechuga, espinacas, pepino, coles, fresas o piña, entre otros) y los Omega 6 (que los tenemos en ajos, zanahorias, aceite de sésamo, aguacate, nueces, grosellas, aceite de girasol, coles de Bruselas y otras).
  • Vitamina D (la luz solar, principalmente), entre otros.

Fuentes

CASTILLO-TRIVIÑO, Tamara, et al. Alimentación sana para la Esclerosis Múltiple. Algusto Ediciones. San Sebastián (Guipúzcoa), 2012. ISBN 978-84-940808-0-7.

FERNANDEZ FERNÁNDEZ, Óscar. ‘Prólogo’ 7 de noviembre de 2012. En Alimentación sana para la Esclerosis Múltiple. Algusto Ediciones. San Sebastián (Guipúzcoa), 2012. ISBN 978-84-940808-0-7.

DE LORENZO, David. Servicio de Genómica Personal y Nutrigenómica. ‘¿De dónde viene la frase “Somos lo que comemos”?’. 12 de marzo de 2012. (http://www.nutrigenomica.udl.cat/blog/de-donde-viene-la-frase.html).

 

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