#alimentaciónEM (4). La vitamina D, el compuesto natural que mineraliza y calcifica nuestro cuerpo

El sol, fuente de vitamina D

Una mujer rodea con sus manos la esfera del sol que se está escondiendo en el horizonte. Bajado de: http://www.lupusbrasil.wordpress.com.

Llegamos al tercer grupo de los grandes componentes naturales que pueden influir en la reducción de la oxidación y de la inflamación de las células: la vitamina D. Como todo el mundo conoce, la fuente principal de vitamina D es el sol. Más concretamente, en la radiación ultravioleta que irradian los rayos solares.

Los rayos ultravioletas penetran en la epidermis y son absorbidos por un metabolito que se transforma en vitamina D, que posteriormente se incorpora a la circulación sanguínea. De ahí pasa a dos órganos que filtran la sangre: el hígado y el riñón. Allí se transforma en vitamina D activa, que se deposita tanto en los huesos como en los intestinos. En el primero contribuye a aumentar su mineralización, mientras en el segundo incrementa su capacidad de absorción del calcio.

No es exclusivo de la radiación solar. La vitamina D también nos la podemos encontrar en otros alimentos que consumimos habitualmente, aunque en una cantidad mucho menor. Se trata de los pescados grasos (sardina, atún, salmón…), leche y sus derivados (sobre todo el queso) y la yema de huevo.

Importancia de la vitamina D

Esta sustancia natural es la principal de muchos papeles en nuestro organismo. El principal es que mantiene en unos niveles estables y correctos los niveles de calcio y fósforo, que son minerales vitales para el crecimiento y desarrollo de los huesos.

En cuanto a su intervención en el Sistema Nervioso Central, los estudios de la influencia de la vitamina D en esta parte del cuerpo datan de antiguo (Tamara Castillo-Triviño y Xabier Olascoaga). Ya en los años 80 del siglo XX se localizó vitamina D en el cerebro. Inmediatamente se comenzó a investigar su papel “en algunos mecanismos inmunológicos”.

Sin embargo, y pese a que muchos trabajos posteriores han evidenciado una reducción de los brotes de Esclerosis Múltiple, gracias al aumento del consumo de la vitamina D, “no existen pruebas concluyentes que ratifiquen el papel de esta molécula como tratamiento modificador de la Historia natural de la Esclerosis Múltiple” (Castillo-Triviño, T.; et al: Alimentación sana para la Esclerosis Múltiple).

Todavía queda por investigar

Yema de huevoAunque las investigaciones no han podido determinar fehacientemente un factor de riesgo para contraer Esclerosis Múltiple, lo cierto es que la nutrición influye en amplio y heterogéneo colectivo de afectados de EM.

Los autores que nos sirven de base para este artículo explican, a modo de conclusión, que “gran número de pacientes con distintos tipos de EM presentan diferentes trastornos de la nutrición, que van desde la pérdida de peso (…) hasta la obesidad”.

¿Existe la dieta definitiva para la Esclerosis Múltiple?

SardinasPor esa razón, el diseño de una dieta para las personas afectadas de Esclerosis Múltiple se convierte en una urgencia. Por lo que hemos visto en estos días, un futura dieta para personas con EM debería de tener nutrientes en los tres grandes grupos que hemos visto que tienen propiedades beneficiosas para nosotros: polifenoles, AGPI O-3y vitamina D (Castillo-Triviño, T.; et al: ‘Alimentación sana para la Esclerosis Múltiple’).

Pero estamos en medio de un mar de dudas. Los autores de referencia admiten que todavía no se conoce “la dosis óptima de estos elementos para conseguir efectos protectores”. Tampoco se sabe si debemos consumir estas sustancias en solitario o combinadas con otros alimentos, ni tampoco conocemos las proporciones adecuadas para cada sustancia natural que forma parte de los nutrientes.

AtúnPero no debemos de desesperar. La investigación ha fijado como uno de sus objetivos determinar una dieta que no solo pueda cambiar el curso de la historia de la Esclerosis Múltiple en nuestro organismo, sino que pueda llegar a prevenirla y, porque no, incluso a curarla.

Fuentes

CASTILLO-TRIVIÑO, Tamara, et al. Alimentación sana para la Esclerosis Múltiple. Algusto Ediciones. San Sebastián (Guipúzcoa), 2012. ISBN 978-84-940808-0-7.

Otros post de la serie #alimentaciónEM

“Es vital el diseño de una dieta para evitar la desnutrición que aflore los síntomas de la EM” (https://profesionaljdeabajo.wordpress.com/2017/09/25/alimentacionem-nutricion-em/).

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