Quién soy

¡Saludos para todo@s los que me están leyendo!

Como habéis podido comprobar, mi nombre es José Fernando de Abajo R. y me dedico a escribir sobre todo lo relacionado con la Esclerosis Múltiple, amén de todo tipo de temáticas. La razón por la que trato este tipo de temática es que padezco esta enfermedad y me felicito de que al fin he conseguido aceptarla y sobrellevar las limitaciones que me provoca de manera muy aceptable.

Mis inicios. Fomación académica en Historia y Periodismo

Jose, con tres años

Retrato de José Fernando de Abajo R. con tres años. AUTORA: MARÍA ROSA IÑARRA CID.

Nací en Valladolid el 10 de mayo de 1973. Concluí mis estudios primarios (antigua EGB) y secundarios (antiguos BUP y COU) sin sobresaltos. Quise estudiar la licenciatura de Periodismo, pero en mi ciudad de origen no se impartía esa carrera en aquel momento, por lo que realicé la Licenciatura de Geografía e Historia por la Universidad de Valladolid en las especialidades de Historia Contemporánea (1991-1996) y Moderna (1996-1997). Allí aprendí habilidades para documentarme y consultar fuentes originales para la investigación histórica, funciones que después he desarrollado (y continuo haciendo) desde mi labor periodística.

ANÉCDOTA: Tenía un compañero que siguió sus estudios en la especialidad de Historia Antigua que “creía” que se burlaba de mi al considerar que la Historia Contemporánea no consulta fuentes originales, sino que se nutre de textos periodísticos. “Contemporánea no es Historia, es Periodismo”, me decía. ¡Si es que ya estaba encaminado hacia mi verdadera vocación!

Y así fue. Acabada la carrera, durante los dos siguientes años realicé múltiples trabajos: pescadero en un supermercado y dos hipermercados; mozo de almacén en una fábrica de ropa y en una lonja de pescado; operario de cadena de producción en una fábrica de placas… hasta que ahorré el suficiente dinero para costearme los estudios que había soñado: los de Periodismo. Sin embargo, el dinero no me llegaba para todo el curso.

Pero en 1999 surgió mi oportunidad. Grupo El Correo y la Universidad del País Vasco abrían el plazo para inscribirse en un Máster de Periodismo de gran prestigio por entonces. Ya en 1997 intenté entrar, pero me enteré tarde y no llegue a realizar tan siquiera la prueba de selección. Pero me preparé concienzudamente durante ese año para pasar la prueba de actualidad y de conocimientos de medios de comunicación. El día del examen, salí deprisa de mi último trabajo de baja cualificación (mozo de almacén en una lonja de pescado, donde trabajaba de noche). Con una ducha y con el desayuno aún en la boca, me presenté en el lugar del examen. Había muchos candidatos para tan solo dos plazas desde Valladolid. pero no me desanimé. Confiaba en mis posibilidades. Y así fue, porque fui uno de los dos seleccionados. Al final, pude hacer realidad mi sueño de ser periodista.

Experiencia en medios de comunicación tradicionales

Antes de comenzar sufrir sus síntomas (me diagnosticaron en 2005) trabajaba como redactor y periodista en una publicación local: Metro Castilla-La Mancha (2005-2009); el último de cinco diarios de prensa de carácter local de varias localidades en los que he prestado mis servicios. Los otros han sido El Norte de Castilla de Valladolid (2000-2001), El Faro de Ceuta (2001-2002), Diario Palentino (2002) y La Tribuna de Ciudad Real (2002-2003).

También trabajé como periodista en la delegación de La Mancha Centro de la televisión local Localia Ciudad Real (2003). Mi experiencia en el mundo de la comunicación fue mi aval para que me llamaran desde el Balonmano Ciudad Real (equipo de élite antes de su transformación en Atlético de Madrid y de su desaparición) para ser el responsable de su departamento de prensa (2003-2006), puesto que compaginaba con el de redactor de Metro Castilla-La Mancha y que dejé en 2006 por las dificultades que acarreaba compaginar ambos puestos y pasar una etapa con muchas recaídas de la enfermedad que comencé a padecer en aquellas fechas, la Esclerosis Múltiple.

Reciclaje hacia el mundo de la discapacidad

Presentación del padrino de la campaña ‘Mojate por la Esclerosis Múltiple 2012’, José Juan Vaquero (i). FOTO: SILVIA ARNÁIZ (AVEM).

En el año 2009 la publicación gratuita Metro-Castilla-La Mancha (delegación regional del periódico de tirada nacional) cerró sus puertas, y aproveché ese momento para hacer un cambio en mi vida necesario al hacerse presente un nuevo elemento (la enfermedad). Me trasladé de localidad (de Ciudad Real a Valladolid) y busqué nuevos campos en los que desarrollarme profesionalmente.

COMENTARIO: Aunque en este aspecto he de reconocer que siempre miré con el rabillo del ojo al mundo de la comunicación, por el que siento devoción. Por eso, en julio de 2013 abrí este blog, que con los conocimientos que estoy adquiriendo sobre medios sociales y mis aptitudes de redacción, estoy obteniendo multitud de beneficios en forma de visitas (más de 1.000 al día) y posicionamiento SEO.

Me fijé en el mundo de la discapacidad. En primer lugar, me asocié como afectado a la Asociación de Esclerosis Múltiple de Valladolid en 2009, donde he desarrollado una labor distinta a la que había venido realizando hasta ese momento. En 2010 entré a formar parte de la Junta Directiva de la Asociación, y en 2011 me eligieron presidente de la misma, cargo que ostenté hasta el mes de marzo de 2016.

Paralelamente, desempeñé diversos puestos ligados al mundo de la discapacidad. Comencé como auxiliar administrativo en el club de ocio de Asprona, integrada en Fundación Personas (2010-2011), una entidad dedicada al mundo de la discapacidad intelectual. Al poco tiempo compaginé este puesto con el de monitor de ocio y tiempo libre en la misma organización.

Cuando me ocupaba de monitorizar a un grupo de discapacitados intelectuales tuve una experiencia que me llevó a dirigir mis pasos hacia un nuevo campo profesional. Tuve que prestar cuidados asistenciales a algunos integrantes del grupo que tutelaba, lo que me llevó a formarme como técnico en asistencia sociosanitaria en residencias con certificado de profesionalidad (2012-2013).

Este título me dio competencias para desarrollar el trabajo de técnico de asistencia sociosanitaria en una residencia de personas con discapacidad intelectual severa, el CAMP de Palencia (ciudad a la que regresaba después de mi breve experiencia en el Diario Palentino). Eran labores muy duras (lo sabía) que por mi estado de salud no me convenía desarrollar (lo aprendí después). La experiencia la califico de maravillosa: conocí realidades que nunca había conocido. Sin embargo, tuve que dejarlo al año después de una prolongada baja laboral. Pagué los excesos físicos.

No me fui de Palencia, ciudad en la que resido actualmente, porque posteriormente trabajé impartiendo clases de Románico del norte palentino a personas mayores a través de la Universidad Popular. Mientras, estudiaba un máster de Gestión de la Discapacidad y Dependencia por la Fundación UNED, la titulación con la que cerraba el círculo formativo sobre la discapacidad, el campo en el que me especializado.

ANÉCDOTA: Antes de acabar mi formación, dirigí mis tentáculos hacia entidades en las que quería prestar mis servicios. Todas ellas dedicadas al mundo de la discapacidad. Utilicé los medios sociales para mandar contenidos de alto valor a los responsables de Recursos Humanos de varios Centros Especiales de Empleo. Uno de ellos, el de Fundación San Cebrián, quiso conocerme.

Porto una reproducción de una espada utilizada en la serie Isabel. FOTO: ARTURO AYUSO RAMOS.

Con Fundación san Cebrián concertamos una entrevista tras la cual me incorporó a la empresa, al principio realizando una sustitución de verano como guía en el Museo del Canal de Castilla (junio de 2015) que gestionan en la localidad de Villaumbrales (Palencia). Antes de acabar, me ofrecieron el puesto de técnico de apoyo al empleo a trabajadores con discapacidad intelectual leve en la entidad que se estaba gestando en ese momento para aglutinar todos los Centros Especiales de Empleo de la entidad. Su nombre es Fundación Valora2. Para contratarme, me pidieron acabar el máster de Gestión de la Discapacidad, que había comenzado en 2015 pero que no acababa oficialmente hasta 2016. me pasé todo el mes de agosto estudiando toda la materia del curso siguiente y elaboré un proyecto de Fin de Máster por el que recibí numerosas muestras de admiración, amén de por haber acabado la formación de pos-licenciatura con un año de antelación. Todo un logro.

Ocupé el puesto de técnico de apoyo al empleo en Fundación Valora2 hasta febrero, cuando mi estado de salud empezó a resentirse de veras y no podía conducir el coche, necesario para desplazarme a los distintos CEE’s y enclaves laborales que llevaba. Sucesivamente ocupé puestos de técnico en el Servicio de Ayuda a Domicilio de la entidad y como responsable del equipo de limpieza de la capital. Pero mi salud continuaba maltrecha. Caminaba con dificultad con una muleta, mi mi mal estado de salud físico repercutía en el anímico.

No me quedaba otro remedio que cambiar esta tendencia negativa y apostar por mi salud. Eché cuentas y en junio dejé de trabajar en la Fundación Valora2 para dedicarme a lo que tenía que hacer, que no era otra cosa que pensar en mí y trabajar para recuperarme todo lo que pudiera. Durante seis meses, trabajé intensamente en mi rehabilitación funcional, acudiendo a la Asociación de Esclerosis Múltiple de Palencia. Después, los ejercicios en casa completaban el plan de entrenamiento (esta experiencia viene relatada en el post “Dejé las muletas aparcadas en casa cuando empecé a realizar estiramientos musculares a diario”).

Enero de 2017: la vuelta al camino

La entrada del nuevo año ha traído cambios sustanciales en mi vida. Por un lado, mi esfuerzo continuado durante los seis meses anteriores obtuvo sus frutos. Conseguí aparcar las muletas y deambular sin apoyos: el objetivo que perseguía. Ahora sigo trabajando, aunque admito que con mejor ánimo. también he comenzado a trabajar como conserje en un centro de mayores. Un trabajo sencillo y sin esas cargas físicas que tanta factura me pasan.

El otro cambio ya está surtiendo efectos. En ese mismo mes de enero comencé el curso de community management por la Fundación UNED; una formación que me introduce de lleno en la realidad de la comunicación de hoy en día: los medios sociales. Con toda la experiencia que os he relatado y mi formación académica me augura un gran futuro en este sector. Vuelvo al camino de la comunicación pero ahora más sabio, más hecho y con multitud de experiencias. Si queréis saber como veo mi futuro, pinchad en el siguiente enlace: Lo que ofrezco.

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